Gobierno, productores y empresarios frutícolas acuerdan una agenda común

En una mesa de trabajo, se diseñó un temario compartido para acudir a una reunión en Buenos Aires, convocada por Nación, para abordar posibles soluciones a la crisis que atraviesa el sector.

 

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Alberto Diomedi, convocó ayer a los productores y empresarios de la fruta para “armar una agenda de temas en común” y puso “la cuestión de los costos” como aspecto más relevante a resolver.

Arribaron a la sede de la Secretaría de Fruticultura de Allen representantes de los empresarios que se nuclean en CINEX y CAFI y de los chacareros. El disparador fue la convocatoria efectuada por el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, para que todos los actores del complejo acudan a un encuentro para analizar salidas de mediano y largo plazo, además de revisar qué acciones se pueden emprender a raíz de la reciente sanción de la Ley de Emergencia.

Diomedi, quien alentó a “sostener el diálogo”, explicó que se trataron temas como el costo de los puertos, la sanidad de la fruta, la calidad, la necesidad de abrir nuevos mercados, de renegociar vía la Cancillería aranceles en algunos destinos (como la India), la promoción de la fruta y revisar algunos protocolos sanitarios, como los que frenan el ingreso a China. También quedó en la agenda común buscar una más activa participación de la banca en la actividad con créditos blandos.

“Esperamos que sea productiva”, destacó el Ministro rionegrino en referencia a la reunión convocada por las autoridades nacionales. Llevará además la demanda de apurar la nueva Ley de Aguas Gaseosas, la cual exigiría a la industria un determinado porcentaje de jugos naturales de gaseosas y saborizadas. Esto sería un aliciente para el sector que ve como continúan deprimidos los precios de la fruta que es enviada a descarte.

Del encuentro, que se prolongó por más de tres horas, participó el presidente de CAFI, Pablo Cervi, quien aseveró que “de una crisis, solo no se salva nadie” y consideró que en las actuales circunstancias, sin una agenda común de trabajo, “nos hundimos todos”. Mencionó, como central, atender los problemas de competitividad y encarar una reforma fiscal.

La reunión pasó a un cuarto intermedio, y se volverán a reunir para definir los temas a trabajar en conjunto en Buenos Aires una vez que se sumen representantes de Neuquén en el próximo encuentro.